Cuando Tissot presentó el RockWatch en 1985 fue como un acto de osadía: fabricar el tiempo con granito alpino fue revolucionario. Hoy, en 2025, esa idea vuelve con fuerza, reinterpretada para una nueva generación, pero sin perder su espíritu original.
Piedra suiza, alma de reloj
La nueva edición del RockWatch utiliza granito genuino de los Alpes suizos, extraído del macizo Jungfrau. En un giro ambientalmente consciente, Tissot recuperó restos de roca provenientes de trabajos de renovación de túneles del Jungfrau, y luego las procesó para obtener las secciones necesarias para las cajas.
El tamaño de la caja es de 38 mm, con un grosor bastante delgado — algo más moderno frente a los modelos originales, que solían venir en 23, 30 o 33 mm según la versión.
Para proteger la esfera/cara, han sustituido el vidrio mineral clásico por un cristal de zafiro abombado con tratamiento antirreflejo. Una actualización técnica que mejora durabilidad y legibilidad.
El movimiento que late dentro es un cuarzo suizo (ETA) de dos agujas (horas y minutos), con indicador de fin de vida (EOL). Tissot siguió fiel a la simplicidad funcional del original.
Aquí hay otro detalle interesante: han optado por agujas niqueladas (en lugar de las icónicas rojas y amarillas de la versión ochentera) para un look más contemporáneo y sobrio.
La correa que acompaña es de piel negra granulada, clásica pero pensada para contrastar con la textura natural de la piedra.
Edición limitada + rareza
Para este regreso, Tissot ha limitado la producción a 999 piezas numeradas. Cada unidad será única porque la veta del granito varía: no habrá dos relojes iguales.
La edición sale a la venta desde el 17 de septiembre de 2025 en boutiques seleccionadas (por ejemplo, Champs‐Élysées en París, Galeries Lafayette) y tiendas Tissot autorizadas. En EE. UU., la versión estará disponible exclusivamente en la boutique 5th Avenue de Tissot.
El modelo referencia es T147.409.96.510.00.
El precio: alrededor de 1 225 USD para la versión norteamericana. En Gran Bretaña, aparece listado por £995 en el sitio oficial de Tissot UK. Tissot
Ecos del pasado: legado y resonancia contemporánea
El RockWatch original era un testimonio de innovación en tiempos de crisis para la relojería suiza: diseñar maquinaria y procesos capaces de tallar piedra era casi una hazaña industrial. Tissot incluso invirtió millones en maquinaria propia, publicidad agresiva y marketing conceptual (“Joyas de la Naturaleza”) para posicionarlo en el mercado.
Durante los años ochenta y noventa, se produjeron cientos de miles de ejemplares y el RockWatch ganó un lugar propio dentro de la iconografía relojera.
Lo que me parece fascinante de esta reedición es cómo combina nostalgia y refinamiento: no pretende copiar exactamente cada cosa del modelo original, sino adaptar lo esencial —la idea de piedra como material protagonista— con mejoras que lo hacen wearable hoy.
Por ejemplo:
- El salto a 38 mm no es trivial — los originales eran más pequeños y esta medida da presencia moderna.
- Sustituir las agujas rojas/amarillas por unas más sobrias niqueladas suaviza el contraste y baja un poco el estilo “exhibicionista”.
- El cristal de zafiro es una mejora fundamental frente al mineral.
- Recuperar piedra de túneles alpinos (Jungfrau) introduce un componente de “material de rescate” muy poético.
- Y la caja numerada + la textura única del granito le da ese aura de objeto de coleccionista más que reloj de producción masiva.
En resumen (y con mirada personal)
Este nuevo RockWatch no es un remake exacto: es una relectura con piel nueva. Tissot juega con la memoria, pero también con la legitimidad de volver a innovar desde lo clásico.
Si yo estuviera buscando uno, quizá lo vería como la versión moderna de tu reloj de piedra original, con mejor cristal y presencia (38 mm). Ojalá luego vengan otras variaciones: colores de granito, correas más atrevidas, incluso versiones automáticas si la marca se atreve (aunque eso sería una revolución aún mayor).


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